domingo, 1 de enero de 2012
Somos iguales, polos opuestos.
Somos esas gotas de lluvia empapando el cristal cuando nadie lo espera, bombones cuando lloras y café a media tarde, la envidia de tanta gente y la falta de algo más en nuestras vidas. Somos los besos en cada esquina a la que vamos y esos abrazos fingidos, somos lejanía el tiempo escapandose de nuestras manos sin ninguna forma de retenerlo, y la deseperación en los ojos de esa chica que ama, somos miles de kilometros cada vez que él coge el avión y promete volver a buscarla. Somos un te quiero en invierno tirados en un escenario en medio de la nada y un pasemos de todo en verano subidos a cualquier muro de la playa justo a media noche. Somos el deseo de una niña pequeña al soplar las velas de cumpleaños y de cualquier persona cuando cree ver una estrella fugaz, la risa tonta que te deja sin aire y el tira y afloja que suele dejarnos mal. Somos cada segundo en silencio y cada hora juntos, las ganas de ser y dejar de mentir solo por una noche, la esperanza embotada en este corazón roto y cada una de las lágrimas que he llorado, somos esos chistes malos y esa sonrisa tonta, los juegos las miradas, ese reloj con lo que empezó todo, incluso podría decirte que somos tiempo, lugar, modo... somos sentimiento, el sentimiento de algo insuperable, jamás sentido por nadie más, somos un lunes, un viernes, un día cualquiera y luego otro más.
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